domingo, 14 de julio de 2013

Kilómetro 111, junto a la autovía, por María Barbancho. Un atardecer, unas gotas de lluvia y tú.: Eva's de la A a la Z

Un atardecer, unas gotas de lluvia y tú.: Eva's de la A a la Z: MARIA BARBANCHO Por tus palabras te conocerán y por tus silencios te admirarán                           ...

Jugar a besos.... NovitiisScribaes: JUGAR A BESOS, por Marisa Garrido

NovitiisScribaes: JUGAR A BESOS, por Marisa Garrido: CARICIAS Y PALABRAS…  ...EL RINCÓN LITERARIO                   DE  MARISA GARRIDO JUGAR A BESOS Había llegado el día. ...

JUGAR A BESOS, por Marisa Garrido

CARICIAS Y PALABRAS… 

...EL RINCÓN LITERARIO
                  DE MARISA GARRIDO



JUGAR A BESOS

Había llegado el día.
Estaba bien planteado, sin flecos que diesen posibilidad a equívocos y discusiones banales. Una loca idea que con los días de diálogo se convirtió en divertida. Dos amigas supervisarían el acto y al finalizar enunciarían el fallo. Llevaba horas acicalándome. Vaqueros, camiseta con ligero escote, cabello al aire, cómodos tacones, maquillaje sencillo y mis labios. Ellos eran los protagonistas. Los que me harían la reina de este juego. Los que demostrarían a Candela que mis besos eran los mejores.
Un local a rebosar.
22.00 horas hasta el cierre.
Chicos ansiosos de sexo, alcohol, sustancias y música. Yo solo buscaba besos. Besos a mis padres y a mi vecino en el ascensor. Preámbulo acertado con sonrisas y besos correspondidos. Besos de amigas en la entrada y un mundo por descubrir.
Nos separamos al cruzar la entrada y nos repartimos suerte. Estaba preciosa. Habría necesitado más horas para adornarse. Pero sus labios no eran los míos. Las luces de colores y el calor hicieron el resto. Me bastaba pedirles un beso, una sonrisa, un rincón y les tenía en mi mano. Besos en la mejilla, besos cortos, húmedos, intensos, en la frente, algún abrazo despistado. Besos y más besos. Contactos que apuntaba mi amiga en su libreta de juego. Besos que me asqueaban, me estremecían, hacían cosquillas, me hacían soñar, desear, pensar, vomitar, sentir… 
*Ilustración: Vanesa Ortíz
Los chicos se terminaron y el juego continuó.
Miré a Candela.
Me correspondió desafiante.
Chicas. Algunas chicas.
Después, más chicas.
Caricias, ternura… Especial, extraño, increíble. Besos y más besos.
Las luces empezaban a apagarse y la música daba sus últimos tonos.
Calor, alcohol y besos.
Nuestras amigas tenían el veredicto.
Todos nos miraban. 
Solo quedábamos ella y yo…



*Autora: Marisa Garrido
*Ilustración: Vanesa Ortiz. 
*Todos los derechos reservados. 
*Queda prohibida toda copia o reproducción.  


sábado, 6 de julio de 2013

Pálpitos... NovitiisScribaes: PÁLPITOS, por Marisa Garrido

NovitiisScribaes: PÁLPITOS, por Marisa Garrido: CARICIAS Y PALABRAS…  ...EL RINCÓN LITERARIO                   DE  MARISA GARRIDO Pálpitos Siento frío. Quiero abrir los ojos...

PÁLPITOS, por Marisa Garrido

CARICIAS Y PALABRAS… 

...EL RINCÓN LITERARIO
                  DE MARISA GARRIDO
Pálpitos

Siento frío. Quiero abrir los ojos. Lo intento con fuerza. Y se escapa.
No puedo mover las manos. Ensayo con las piernas. Tampoco.
Me dejo dormir. Así, el frío desaparecerá. Mientras lo intento, no ceso de escuchar voces. Son suaves, pero crujen en mi cabeza.  
Tengo sed, sueño…
¿Dónde estoy?
Voy a dormirme, seguro que es un sueño.
A veces sucede. Los sueños permanecen en su mundo, buenos o malos. No trascienden a la realidad. Quedan en un bonito despertar, o en una horrible pesadilla. Sonreímos deseando que sea real, o respiramos sabiendo que es solo una pesadilla.
Oigo risas, sonidos que chirrían y me estorban.
Esto no es un sueño. Siento que me muevo. Me mareo. Quiero que cese el movimiento. Voy a gritar. Lástima que no puedo. Y me esfuerzo. Tengo que despertar. Ahora siento una luz intensa. No entiendo como traspasa mis ojos. Me molesta.
*Vanesa Ortiz 
Escucho una voz.
Parece mi madre.
¿Sueño o realidad?
Y mis fuerzas me acompañan. Abro los ojos y es ella. Me sonríe y acaricia la mano.
—Descansa, hija —me dice.
Y, ¿de qué tengo que descansar? No entiendo por qué estoy aquí.
Duermo. Es lo mejor. Y ahora, sueño. Pero no es un sueño de los que despiertes bonito. No. Es una pesadilla real. Él. Sin nombre. Un parque cercano a casa. Nadie en él. Me arrincona. Quiero gritar. No puedo. Me arranca la ropa. Me duele y sangro. No me deja llorar. No puedo arañarle. Nadie me escucha. Nadie me ve. Se adentra en mí. Hurga mis entrañas. Las desgarra.
Y abro los ojos.
Veo a mi madre, paredes blancas y frías.
—Estarás bien, hija —repite incesante.
Agradezco su voz. Siempre me cuidó. Me acunó. Desearía que volviese a hacerlo. Dormir en sus brazos, dejándome caer en un sueño donde sé, despertaré feliz. Un sueño plácido, despreocupado y tranquilo.
Y salgo del hospital. Dicen que vuelva. No deseo hacerlo, como tampoco deseo llorar. No puedo. Voy a avanzar. A soñar. A vivir.
Y los días pasan. Su vida también. No necesito volver al hospital. Ya lo sé. Oculto mi cambio. Lo intento sin conseguirlo. Me hablan, gritan, aconsejan. No. No. No. Algunos, sí.
“Loca, insensata”, me dicen.
“No avanzarás. Debes terminar con esto”.
Y lloro en las noches y siento frío. Siempre siento frío. Pero acaricio mi barriga y el frío ya no es tanto.
Y, los días pasan.
Su vida también.
Locura… Insensatez…
Vida… Decisión…
Mi decisión. 
Vida. 



*Autora: Marisa Garrido
*Ilustración: Vanesa Ortiz. 
*Todos los derechos reservados. 
*Queda prohibida toda copia o reproducción.  

"Jugar con trampas" Un atardecer, unas gotas de lluvia y tú.: Eva´s de la A a la Z

Un atardecer, unas gotas de lluvia y tú.: Eva´s de la A a la Z: MARIA BARBANCHO Por tus palabras te conocerán y por tus silencios te admirarán                         ...